Me Diste Todo Papá

Cuando abrí los ojos, ahí estabas tú,
Tus manos grandes cuidándome del mundo,
aprendí a decir papá con voz de sol,
y a encontrar en ti mi primer amor.

Caminé entre tus pasos sin saber,
que algún día los míos iban a doler,
pero tú callabas y seguías sin parar,
llenándome la mesa, vaciándote de más.

Gracias, papá… por tu amor tan fiel,
por tus silencios llenos de poder,
eres mi héroe, sin capa, sin voz,
El hombre que me dio todo sin condición.

Y no sé qué haré… si un día tú no estás,
me asusta pensarlo, me empieza a faltar,
déjame abrazarte… como cuando era niño,
porque aún lo soy… cuando estás conmigo.

Te vi regresar mil veces sin quejar,
con los zapatos rotos… pero el alma entera,
tus manos con grietas de tanto luchar,
pero en tu mirada, paz verdadera.

ahora que los años te quieren llevar,
Yo solo deseo poderte cuidar,
cambiarte la almohada, cubrirte los pies,
como tú lo hiciste tantas veces por mí.

Gracias, papá… por enseñarme a amar,
por ser ejemplo sin necesidad de hablar,
eres mi faro, mi raíz, mi lugar,
y aunque el mundo gire… tú no te vas.

y si un día te vas… y ya no te vea,
que el cielo te abrace como yo quisiera,
déjame abrazarte… con todo mi abrigo,
porque tú, papá… sigues siendo mi abrigo.

Y si tengo un hijo, le contaré de ti,
de un hombre valiente, que me hizo feliz,
diré que tuve un gigante de verdad,
que amó sin medida, sin nunca parar.

Gracias, papá… por ser mi canción,
por vivir en mi alma, en mi corazón,
hoy te tengo aquí, y eso es bendición…
te amo, papá… con toda emoción.

Déjame abrazarte… sin decir adiós,
porque el amor de un hijo… nunca se apagó.

Autor y compositor: vectore