Le Pedí a Dios un Amor
Le Pedí a Dios un Amor
Le pedí a Dios un amor y tú llegaste a mi vida,
como respuesta del cielo a toda mi oración divina.
Eres lo más bonito que él puso en mi camino,
un regalo perfecto que preparó para mi destino.
Cuando te conocí supe que no era casualidad,
era Dios quien te traía con un propósito de verdad.
Tu amor llegó sereno, como una bendición,
y desde ese instante habitaste mi corazón.
Si Dios te trajo a mi lado, te amaré toda la vida,
y hoy prometo ante él cuidarte cada día.
Sé que nos bendecirá para seguir con este amor,
caminando de la mano, con fe, entrega y valor.
Pase lo que pase, no soltaremos la mano jamás,
porque su luz nos sostiene y nos guiará hasta el final.
Vendrán tropiezos y pruebas en nuestro andar,
pero juntos aprenderemos siempre a confiar.
Si el mundo se cae y el miedo nos quiere vencer,
la fe en Dios nos dará fuerzas para volver a renacer.
Él sabrá levantarnos con su inmenso poder,
y en medio de la tormenta nos enseñará a crecer.
Nuestro amor no nació por simple casualidad,
nació bajo su mirada, con promesa de eternidad.
Dios nos unió para amarnos hasta el final del camino,
para caminar de la mano siguiendo su plan divino.
Aunque pasen los años y el tiempo quiera volar,
nuestro amor será más fuerte y no se romperá jamás.
Porque esta promesa de amor la hicimos ante él,
y su presencia estará a nuestro lado siempre también.
Si Dios te trajo a mi vida, yo te voy a cuidar,
y con su bendición te amaré hasta el final.
Autor y compositor: vectore